
Que en el Balneario Blancafort reina la mayor de las desidias es de todos conocido. Nadie se preocupa por las instalaciones, ni el servicio, ni siquiera de las finanzas. Es un cadaver en descomposicion esperando el cierre final.
En este entorno, se ha permitido que una "clinica" (mas bien un chiringuito montado por dos terapeutas con poco conocimiento y mucha suerte de encontrar a un primo que les pusiese el dinero encima de la mesa) estuviese varios meses sin pagar, usando el Balneario como escaparate, no cumpliendo las minimas normas de protocolo...etc.
La ultima y de traca de Antonio Magan y Esmeralda Ariguel es directamente inducir a la confusion a sus potenciales pacientes en sinesis adicciones: poner fotos en la web de un Balneario donde no estan, y sugerir que Sinesis Adicciones tiene varios centros, uno de ellos en la Garriga, cuando la triste realidad es que estan en el Abba Esplugues porque les han echado del Blancafort.
Suponemos que el Balneario Blancafort deberia estar molesto porque alguien ajeno (en este caso, Sinesis Adicciones) este usando la marca y la imagen de su centro para anunciar un centro -que no lo es, sino dos terapeutas y poco mas- que lleva mucho tiempo vendiendo experiencia, tratamiento, profesionalidad, equipo...que no tienen. Pero no, esta es la desidia que reina en el Balneario donde todo ya da igual, esperando el cierre.